Recordando a Paulo Freire un maestro de maestros
“Fui un niño de la clase media que sufrió el impacto de la crisis del 29 y que tuvo hambre, yo sé lo que es no comer“, recuerda Paulo Freire casi con alegría, como si esa circunstancia le hubiera cargado de potencias aún mayores para comunicarse con el pueblo, conocerlo, conocerse mejor y actuar juntos. “Pesqué en ríos, robé frutas en frutales ajenos. Fui una especie de niño colectivo, mediatizado entre los niños de mi clase y los de los obreros… recibí el testimonio cristiano de mis padres, me empapé de vida y existencia, entendí a los hombres desde los niños.”
“Cualquiera que sea la dimensión por la cual consideramos la auténtica práctica
educativa su proceso implica la esperanza… Los educadores sin esperanza
contradicen su práctica… las educadoras y educadores debería analizar siempre
las ideas venidas de la realidad social. Idas y venidas que permiten un mayor
entendimiento de la esperanza”.
Paulo Freire, en, Pedagogía del Oprimido”. Siglo XXI Editores.