AL FARO VÍRGENES

 

Faro de las Once Mil Vírgenes.

Torre de mi Patria lejana.

Faro de Hernando de Magallanes.

Hito de la última Argentina.

 

Faro amigo de los navegantes.

De guardia en la eternidad.

Tu luz buscan marinos anhelantes.

Solos en la siniestra inmensidad.

 

Mudo testigo centenario.

Erguido en el páramo sombrío .

Penitente alto y solitario.

Habitante del cabo legendario.

Sopla Eolo su feroz vendaval.

Rugen olas y roen tu muralla.

Noche de interminable temporal.

A tus pies libran dura batalla.

 

De una ciudad y cementerios.

Esqueletos y fantasmas vuelan.

Muertos de blanco sudario.

Cuatrocientos años penan.

Sacude mi imaginación.

Recordar las naos navegando.

Tanto valor no entiende mi razón.

Al viento tan frágiles ciñendo.

 

Orgulloso y desvelado mojón.

Altivo mástil en el farallón.

¿Qué misteriosa fascinación

 impulsa y lleva hasta tu peñón?

  

Blanco y frío el largo invierno.

Puñales de hielo al viento.

Infinito y oscuro infierno.

Austral el filoso aliento.

 

¡Qué no han visto tus viejas chapas!

Faro lejano y querido.

Náufragos, muertos y borrascas.

En este mar bravío y helado.

 

Faro de las Once Mil Vírgenes.

Torre de mi Patria lejana.

Faro de Hernando de Magallanes.

Hito de la última Argentina.

 

Jorge Luis East

Abril de 2004