ROSA CHIQUICHANO HABLA DE SU ABUELO JUAN CHIQUICHANO

Rosa Chiquichano ocupó su lugar y pidió que encendieran las luces de la sala –porque me gusta ver la cara de las personas con las que hablo.

Ella inició su relato:“El jefe tehuelche Juan Chiquichano tomó contacto con los galeses en el año de 1886. Pronto fue su amigo y los ayudó a domar el desierto. Siguió la tradición de otros caciques tehuelches que protegieron a los “galensos”-como ellos los llamaban- y ante la invitación de tribus de la cordillera que le propusieron participar de un malón para destruir la colonia galesa les advirtió que si lo intentaban tendrían que luchar con él. No hay que olvidar que la Conquista del Desierto había hecho estragos entre los aborígenes generando un profundo resentimiento y odio hacia los blancos".

Manifestó el orgullo por su estirpe: “Es parte de la filosofía de vida de los tehuelches el deseo de vivir en armonía con otras culturas y con la naturaleza, el medio ambiente.” “La solidaridad ha sido siempre una actitud tradicional entre sus hermanos y para con los demás compatriotas”.

Contó, que convocados por varios caciques de la región cordillerana, para ponerse de acuerdo y atacar Carmen de Patagones, Foyel se negó y preguntó: “para qué iban a atacar esa ciudad si en la Patagonia había lugar para todos.”

“Los tehuelches siempre nos hemos sentidos argentinos, decimos que somos los primeros argentinos ¡Hace 12.000 años que somos argentinos!”.

“El cacique tehuelche Casimiro no se movía sin llevar la bandera Argentina. Ella presidía los parlamentos. El gran jefe tehuelche Inacayal tenía la bandera nacional ondeando al lado de su toldo, enseña que le había regalado el Perito Moreno a su hijo Utrac”.

“Pero los tehuelches tenemos una bandera que es blanca. De esa bandera hay testimonios de que estuvo presente en un parlamento de caciques tehuelches en  Genoa, Chubut en 1869. El explorador inglés Musters que estuvo presente la menciona. En ese parlamento se reunieron  los caciques Casimiro, Orkeke, Hinchel y mi abuelo Juan,  según Musters -en su libro "Vida entre los Patagones"- de la reunión surgió la decisión de que no se aliarían con Calfucurá para atacar Bahía Blanca.  Respecto de la Bandera Tehuelche, suponemos que la razón de su adopción era que siendo muy viajeros descubrieron que la bandera blanca les permitía transitar libremente y la adoptaron como emblema, al fin y al cabo es un símbolo de paz y unión. Nosotros la usamos debajo de la bandera Argentina”.

 “Juan Chiquichano procedía de lo que hoy es el Departamento de Cushamen. Aparte de hablar distintos dialectos tehuelches, el español y la lengua mapuche también había aprendido el galés –aparentemente, por una cierta similitud en la morfología gramatical, los tehuelches tiene una manifiesta facilidad para este idioma celta.”

“Chiquichano tenía casa, pero al lado había levantado un toldo y dentro de él tenía una biblioteca. Varios caciques donaron tierras para levantar escuelas, esto demuestra que no es cierto que los aborígenes no quisieran las cosas buenas que tenían los blancos”.

“Mi familia se mudó a Trelew para que yo pudiera estudiar. Cuando estaba en la escuela primaria y leía que los indios eran unos salvajes me sentía muy mal, yo no podía creer que mis padres y mis abuelos fueran salvaje, si eran personas buenísimas”.

"La transculturización y la discriminación han tenido efectos lamentables; tenía una tía que se llamaba Tekichum –“la pajarita que canta”- significaba su nombre. Tekiteki era la onomatopeya del canto de un pájaro y chum el femenino. Luego la bautizaron Teresa Moreira ¿Por qué? si no descendía de españoles”.

“Pero rescato la actitud de mis compañeros del secundario, de aquel hijo de yugoslavos y del otro que era hijo de españoles, que me prestaban sus libros. Sin su ayuda no hubiera podido concluir mis estudios y ser maestra. Por eso creo en la tolerancia y la confraternidad”.

“Cuando abrieron la facultad de derecho de la Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco, en Esquel, me anoté e hice la carrera de abogacía en tres años y medio”. -Y dijo sonriendo: -para que vean que los indios también somos capaces”. -Y agregó: -Para jurar como abogada me puse un quillango, pintado con arcillas de colores, que pertenece a mi familia desde hace 100 años.

“Por supuesto que con Clery en Trevelin y con Nelcys Jones en Puerto Madryn trabajamos para mantener viva la amistad inquebrantable entre galeses y tehuelches y las tradiciones que surgieron de ella”.

Al final recitó una encendida poesía de su autoría: “No necesito fronteras” dedicada a la Patria.

Emocionados aplausos cerraron su charla.

Crónica:

Jorge East

TELPIN Educa

Diciembre de 2002