Palabras finales

  Escuchar a un niño suspirar frente a una computadora.

  Ver la transformación de su rostro ante la rápida corrección de un error  que creyó insalvable.

  Descubrirles la alegría de saber  que lo que escribieron se puede cambiar y mejorar, sin necesidad de  escribirlo de nuevo.

  Encontrarlos  interesados por su ortografía.

  Mostrarles que “saben” escribir bien.

  Observarlos mirando la reproducción de sus “dibujos” como un  artista  satisfecho por su obra.

  Leer  sus recuerdos  y leer sus sueños... es encontrar  la identidad de un pequeño grupo que como   tantos otros similares aunque únicos,  gestan un pueblo, un país y un continente.  

   

Adriana Lucía Cardona Federico Kuhnke  
Maestra compiladora  Pedagogo visual