Intervención de la plástica en este proyecto.

Los códigos.

Las obras que se adjuntan a cada biografía no fueron preparadas específicamente para el libro, sino que fueron elegidas por ellos mismos de sus carpetas de dibujo, entre los trabajos que se habían realizado hasta esa fecha. Digamos que cada pintura, cada dibujo refleja parte de la personalidad de cada autor y probablemente, complementa la parte escrita. Se hace más rica la lectura de estas autobiografías, ya que sus autores nos hablan utilizando dos códigos diferentes: el escrito y el plástico. Este último puede describir a partir de la organización de las formas, de la aplicación de los colores, de la elección de los temas.

Jugar a ser artistas. El placer de crear, la satisfacción de comunicar.

Cuando uno crea algo, en este caso, obras artísticas, de la literatura o la plástica, puede estar haciéndolo para satisfacción personal, pero además puede tener un fin: comunicar algo a otros.

Este proyecto ha permitido que la obra trascienda. Estos pequeños artistas han podido cumplir su sueño; sus palabras y sus imágenes, no están guardadas, están aquí para ser leídas.

Los ejercicios.

Uno de los objetivos planteados para mi materia, es que el niño valore sus creaciones, ya sean pinturas, dibujos, grabados, fotografías o esculturas; cada obra es única; cada proceso es diferente, porque todos somos únicos.

Con los ejercicios de la materia plástica no se busca formar “grandes artistas”, sino desarrollar la capacidad creadora del alumno; darle a conocer las herramientas y las técnicas, acercarle nuevos conocimientos y motivarlo a utilizar este lenguaje como medio válido de expresión.

La magia.

Uno nunca sabe en que se podrá transformar una hoja que está en blanco, ni que forma tomará la masa. Nuestra mente es capaz de cosas maravillosas; todos tenemos la capacidad de crear, cada uno a su  manera. Esa es la magia.

 

Federico Kuhnke

Maestro de Artes Visuales